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Si has llegado hasta aquí, es porque seguramente estás pensando viajar a Londres y aún no tienes del todo claro qué hacer y visitar esos días en la capital inglesa. Para muchos, Londres suele suponer un rito de iniciación en esto de los viajes. Esta fascinante ciudad nos atrapa entre sus abarrotadas calles, nos conduce hacia un estado de desfibrilación viajera y nos enamora a través de su atractivo esotérico. Londres cuenta con suficientes distintivos como para engalanar toda una casa con elementos decorativos de inspiración británica. Fastuosa arquitectura neogótica, equipos de fútbol de talla mundial, escena musical y contracultural de gran impacto, museos gratuitos de primer nivel… La lista es interminable.
Prepara tus papilas gustativas para el más calórico fish & chips, abre tu mente en previsión de su eclecticismo, practica tu mejor versión del universal “bier plis”. Y recuerda. Ante la duda. Siempre a la izquierda.

Visitar el Palacio de Westminster

Uno de los imprescindibles a nivel arquitectónico es sin duda alguna el Palacio de Westminster, también llamado Las Casas del Parlamento. Este impresionante edificio de estilo neogótico alberga en su interior más de mil salas y cuenta con la que es probablemente la torre de reloj más reconocida del planeta, llamada erróneamente Big Ben. Construido originalmente como residencia del rey sajón en el siglo XI, actualmente el Palacio de Westminster alberga las dos cámaras de parlamentarios que articulan el sistema legislativo británico y que durante los últimos años han sonado con asiduidad en la prensa internacional debido al debate alrededor del BREXIT. Decidamos o no realizar una visita guiada por el interior del Palacio, admirar su exterior se presenta también como la excusa perfecta para acercarnos al río Támesis. Aquel que dio la vida y vio crecer a Londres.

Sumergirte en la vorágine cultural del barrio de Candem

Si existe un lugar en Londres donde el heavy metal y el punk se funden con la gastronomía internacional, la parafernalia hippie y las tiendas de excentricismos varios en una especie de sincretismo casi hipnótico, ese es el barrio de Candem Town. Nada más salir de su estación de metro homónima, nos encontraremos en una calle que reclama nuestra atención y que se desmarca del clásico ladrillo rojo a base de graffitis, dragones y zapatillas gigantes. Guarda el reloj y calienta zapatillas, porque a Candem bien merece la pena dedicarle una mañana entera.

Cruzar el paso de peatones de Los Beatles

Aquí un especial para fanáticos de los escarabajos y de la música rock en general. Seguramente los vecinos del barrio agradecerían que Lennon y compañía hubieran elegido cualquier de los otros miles de pasos de peatones de la ciudad, pero es que los estudios Abbey Road –donde los cuatro de Liverpool grabaron buena parte de su discografía- se encuentra a pocos pasos de distancia y claro. El tiempo es oro, pensarían. Ahí mismo decidieron tomar la fotografía que pasaría a ser portada de uno de los discos más trascendentales de la historia de la música contemporánea.

Comer en Chinatown

Todos los seguidores de las tierras inglesas sabemos que la gastronomía no es su fuerte. Vale que las calorías del fish & chips nos han sacado de más de un apuro logístico, pero más allá del pescado rebozado… Chinatown, además de ser un reducto de cultura asiática dentro de la ciudad, es también el lugar perfecto para alimentar nuestros hambrientos estómagos tras largas caminatas recorriendo las interminables avenidas de Londres.

Recorrer el barrio del Soho y su ambiente nocturno

El barrio del entretenimiento por excelencia. Nueva York, como no podía ser de otra manera, [link artículo Nueva York] también cuenta con uno que cumple la misma función. En el Soho encontraremos pubs, restaurantes, música en directo, tiendas de ropa, oficinas y en general un ambiente ciertamente sofisticado. Se ofrece como el lugar perfecto por el que pasear tras la visita obligada del Big Ben y el palacio de Westminster, a pocos minutos andando.

Ver un partido de fútbol

Sí, llegó el momento de los amantes del fútbol. Si te gusta este deporte seguramente ni siquiera haga falta mencionar los principales equipos de fútbol de Londres. Los vamos a mencionar igualmente. Chelsea, Arsenal, West Ham United, Tottenham Hotspur y otros tantos que militan generalmente en categorías inferiores. Y seguramente serás también conocedor de la pasión de los ingleses por su deporte rey. No dejes pasar la oportunidad de unir tu garganta a la de otros aficionados y alentar a tu equipo favorito de la ciudad en pos de la victoria.

 Pasear por sus parques

Saca brillo a tu distinción de turista, y estira las piernas por algunos de los principales parques de la ciudad en busca de sus simpáticas ardillas. Londres es una de las capitales más verdes del mundo, y de ello dan fe parques como Hyde Park, Regent’s Park, Richmond Park –donde encontraremos más de 600 ciervos salvajes- o St. James Park entre muchos otros. Únete a miles de londinenses y disfruta de un agradable paseo por estos verdes remansos de paz antes de retornar al asfalto y los ladrillos.

Cruzar el Puente de la Torre o Tower Bridge

Otro de los símbolos de Londres. El Puente de la Torre o Tower Bridge representa otro de los hitos arquitectónicos de la ciudad. Se encuentra ubicado a pocos metros de la Torre de Londres, de la que toma su nombre, y su construcción supuso un avance de gran magnitud para la economía de Londres, la cual ya se encontraba en periodo de auge. Si viajas a Londres, no debes dejar de visitar este curioso puente de estilo victoriano neogótico.

Pasear por el Támesis

¿Qué mejor oportunidad para pasear por el río Támesis que después de haber cruzado su puente insignia? Puedes estar tranquilo, aquello del apocalíptico “London is drowning and I live by the river” de The Clash no parece que se vaya a dar a corto-medio plazo, y se presta como una oportunidad magnífica para admirar los atractivos arquitectónicos que se aglutinan a sus orillas desde una nueva perspectiva. La llamada Milla del milenio es una buena alternativa que nos llevará desde el Puente de la Torre hasta la famosa noria London Eye, pasando por una serie de edificios históricos de gran valor.

Subir a la noria de Londres

Subir a la noria de Londres –London Eye- es ya todo un clásico entre turistas, y prueba de ello son los más de 3.75 millones de visitantes que recibe al año. Con sus 135 metros de altura es la noria más alta de Europa y ofrece una panorámica de 360º perfecta sobre el skyline de Londres que, en los días más despejados, ofrece un campo de visión de hasta 40 km.

Subir al rascacielos The Shard

Pero si lo que nos van son las alturas, lo mejor es subir al mirador del rascacielos The Shard. Con sus 309 metros es el edificio más alto del Reino Unido y el sexto más alto de toda Europa. Además de un mirador, también cuenta con restaurante y bar en el que disfrutar tranquilamente de las impresionantes vistas que ofrece esta inmensa aguja de cristal.

Acudir a un concierto gratuito en un pub clásico

Si vuestros cuerpos viajeros ya se encuentran en estado de superávit arquitectónico, histórico y cultural, lo mejor es darle un respiro a ritmo de bombo y platillo acompañado por una fresca cerveza inglesa. Mobiliario de madera ajado por largas noches de fiesta, lámparas de luz tenue y estilo clásico y la mejor música se unen en los cientos de pubs clásicos que inundan la ciudad de Londres.

Visitar los museos gratuitos de Londres

Londres cuenta con una serie de museos de primer nivel que además ¡son gratuitos! Visitar el Museo Británico –British Museum– es una de las cosas que no debes perderte en tu viaje a Londres. Fundado en 1753, fue el primer museo público del mundo y en su interior alberga una colección impresionante de artículos procedentes de antiguas civilizaciones como: Egipto, Roma, Grecia, Medio Oriente y América. El Imperial War Museum o el Museo de la Ciencia son también opciones atractivas y en el caso de este segundo, el lugar perfecto para que los niños disfruten y aprendan.

Foto con las famosas cabinas de teléfono rojas

La turistada por excelencia. Pero a quién vamos a engañar, con mayor o menor oposición, todos los que hemos viajado a Londres alguna vez hemos terminado fotografiando estás clásicas cabinas de teléfono. Y lo cierto es que tienen un encanto particular que combina a la perfección con la arquitectura de su entorno.

Visitar la librería de Instagram

Los amantes de la lectura encontraremos en la librería John Sandoe Books, ubicada en el barrio de Chelsea, el recodo perfecto para alimentar nuestras mentes hambrientas. Desde su fachada clásica de estilo Británico –el edificio data el siglo XVIII- hasta su interior de madera crujiente y estrechos pasillos forrados de libros, esta librería “de novela” es una auténtica joya. Además, se encuentra a poco más de 20 minutos andando del famoso Royal Albert Hall y Hyde Park.

Tomarnos un respiro en Picadilly Circus

La plaza más famosa de Londres. Allí donde locales y turistas se aglutinan por igual. Los primeros la usan como punto de encuentro en su tiempo de ocio, y los segundos como lugar ideal para descansar en la versión londinense de Times Square en Nueva York.

Visitar los estudios Warner Bros de Harry Potter

Una opción muy interesante para realizar con los más pequeños –y los que no lo somos tanto- es visitar los estudios Warner Bros y sumergirnos en el mundo del mago más famoso de todos los tiempos. Estos estudios ofrecen la oportunidad de recorrer los escenarios más espectaculares del rodaje de las películas de la saga Harry Potter. La oficina de Dumbledore, el peculiar Callejón Diagón, la tienda de varitas mágicas de Ollivanders, el comedor de Hogwarts y otros enclaves icónicos de las novelas de J.K. Rowling.

Descubrir los misterios de Sherlock Holmes

Sigue todas las pistas hasta llegar a 221b de Baker Street. Si lo consigues, habrás descubierto la localización del museo de Sherlock Holmes. El famoso detective vivió en esta precisa dirección entre 1881 y 1904, según cuentas las historias escritas por Sir Arthur Conan Doyle. La casa, ahora reconvertida en museo, se encuentra protegida por el gobierno debido a su interés arquitectónico e histórico y en su interior cuenta con toda clase de detalles y artículos personales mencionados en las novelas.

Hacer un tour de Jack el Destripador

Ahora que nos ponemos misteriosos, es también buen momento para descubrir las terroríficas historias de Jack el Destripador. Londres es hogar de grandes aportaciones a la sociedad, pero también de acontecimientos tan desgarradores como los espeluznantes asesinatos de Whitechapel. ¡Sin duda, el asesinato no resuelto más misterioso y famoso de la historia! Podremos descubrir las teorías y conspiraciones alrededor de la identidad de este asesino en un tour que nos llevará por las calles en las que llevaron a cabo estos actos horripilantes.

Visitar Oxford, la ciudad de las universidades

A poco menos de 2 horas en coche o autobús desde Londres, se encuentra la ciudad universitaria de Oxford, famosa por su universidad homónima reconocida a nivel mundial y su increíble arquitectura. Grandes personajes de la historia han pasado por sus pubs y universidades, entre las que destaca además de la mencionada previamente la Christ Church College & Cathedral, uno de los edificios más bellos de la ciudad construido durante la época medieval. De forma puntual existe la posibilidad de visitar su interior y pasar por algunas de sus salas que sirvieron de inspiración para la creación del mundo mágico de Harry Potter, como el comedor, la escalinata o la catedral.

Si es domingo, visitar el mercado de Brick Lane

Es momento de sacar a relucir tu mejor estética hippie y bohemia. Es momento de acudir a Brick Lane, donde cada domingo del año se da cita un mercado que poco o nada tiene que envidiar al de Candem. Este barrio, históricamente de inmigrantes, se ha convertido en una meca para artistas de todo el mundo por sus innumerables piezas de arte callejero, boutiques independientes, productos orgánicos, mercados de moda y artículos vintage. Es además conocido como “Curry Capital of the UK” por el gran número de inmigrantes provenientes de la India.

No cabe duda de que viajar a Londres es algo que todo viajero que se precie debería hacer alguna vez en la vida. Una ciudad con una rica historia, donde los elementos arquitectónicos de antaño se mezclan con aquellos más actuales y la cultura, el arte y el entretenimiento se reparten el protagonismo equitativamente entre sus barrios teñidos de rojo teja y fachadas de estilo victoriano.